miércoles, 30 de julio de 2008

La libertad de expresión del talante güero

"Por otro lado, si bien alguno de los calificativos dedicados al demandante no se aprecian especialmente ofensivos, no puede desconocerse la gravedad, objetivamente considerada, de alguna de las expresiones que el demandado dedicó al Sr. Zarzalejos, como "inútil", "fracasado", "bobo", "mentiroso", "zote", "despojo intelectual", "detritus", o los juegos de palabras que realizó con su apellido, para hacer chanza y escarnio, y siempre aprovechando idéntica ocasión, lo que no se ampara ni por un pretendido tono satírico que, si bien en la época de Góngora y Quevedo (a la que aludió expresamente la representación del demandado en conclusiones) podría estar tolerado, nunca podría justificarse en la época actual...."

Ya es oficial: en España tenemos menos libertad de expresión en el siglo XXI que en el XVII. Lo dice la sentencia contra Jiménez Losantos.

En la misma línea, no se pierdan el siguiente fragmento de un blog de el diario zapaterista Público, en el que niega que en ese medio censuren comentarios en los blogs (a mí me han censurado algunos, si se me permite decirlo, y no soy yo quien lo califica de zapaterista, sino el socialista Joaquín Leguina, expresidente de la Comunidad de Madrid, ahora arrojado al ostracismo por el talante...): "Están todos localizados, sabemos sus IPs, quiénes son sus proveedores de acceso a Internet o la empresa desde la que escriben, los patrones de comportamiento (horas típicas, frases típicas). El día en que alguno incurra en alguna ilegalidad va a tener serios problemas, me temo."

Es decir, que aunque los lectores que comenten en sus blogs no hayan cometido ilegalidad alguna, que vayan teniendo cuidadito, porque "os tenemos fichados y ya iremos a por vosotros....". En la mejor ortodoxia estalinista, señor juez, si se me permite opinarlo.

Si alguien me llamara zapaterista, lo tomaría como un insulto y una señal de que me estoy desviando desde una posición que intenta ser ilustrada y libre, a otra ignorante y totalitaria. Sin embargo, un nacionalista ha tenido la amabilidad de querer insultarme en un comentario diciendo: "Desde 1812 son vds. el cáncer de este país." Nada podría halagarme más que llegar a la suela de los zapatos de los liberales que elaboraron la primera Constitución española, bajo las bombas de los invasores franceses. Claro, entiendo que eso sea, en cambio, un insulto para un nacionalista o un zapaterista... Lo que no entiendo es el funcionamiento de la balanza judicial para "medir objetivamente" el peso de insulto que lleva cada palabra.

Yo me vuelvo con Quevedo, en cuanto descubran la manera de viajar en el tiempo, con permiso de Einstein. Con Quevedo, que escribió en sus Premáticas del desengaño contra los poetas güeros: "Por lo cual, atendiendo a que este género de sabandijas que llaman poetas son nuestros prójimos, y cristianos aunque malos (...) advertimos que la mitad de lo que dicen lo deben a la pila del agua bendita, por mentiroso, y que sólo dicen verdad en decir mal unos de otros", ahora sería perseguido por toda la progresía, procesado por su nutrido aparato legal, y satanizado acudiendo a alguno de los tópicos que suele emplear el progresismo: fascista, facha...Eso sí: ellos tienen barra libre para decir lo que quieran, sin que ningún juez venga a "considerar objetivamente" (¿con qué balanza se hace eso?) que lo que dice González, también conocido como Mr. X, en el vídeo, es un insulto.

Si puedo elegir, prefiero volverme con los Tercios.

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