lunes, 17 de diciembre de 2007

El último laureado

Ha fallecido el último militar vivo condecorado con la Laureada de San Fernando, la máxima condecoración militar española. La Real y Militar Orden de San Fernando fue instituida por Decreto número LXXXVIII de las Cortes de Cádiz, de 31 de agosto de 1811. Actualmente, su concesión está regulada por el Real Decreto 899/2001, de 27 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando. En estos tiempos de ecopacifismo, buenismo, progresismo y estupidez generalizada pero políticamente correcta, eso sí, creo que merece la pena leer los motivos por los que se concedió a este militar la máxima condecoración cuando era capitán, allá por el año 1939:
BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO NÚM. 77 Cruz Laureada de San Fernando ORDEN DE 15 DE MARZO DE 1939, CONCEDIENDO LA CRUZ LAUREADA DE SAN FERNANDO AL CAPITÁN DON ADOLFO ESTEBAN ASCENSIÓN.
Por Resolución de 28 de febrero último, como resultado del expediente de juicio contradictorio instruido al efecto, y de conformidad con lo propuesto por la Junta Superior del Ejército, S.E el Generalísimo de los Ejércitos Nacionales se ha dignado conceder la Cruz Laureada de San Fernando al Capitán de Caballería don Adolfo Esteban Ascensión, por su heróica actuación en la defensa de la posición de Las Minas (Vizcaya) el día 27 de mayo de 1937 Burgos, 15 de marzo de 1939.— III Año Triunfal - DÁVILA –
RELACIÓN SUCINTA DE MÉRITOS CONTRAIDOS POR EL CAPITÁN DON ADOLFO ESTEBAN ASCENSIÓN.
El día 27 de mayo de 1937 este Capitán guarnecía, con el Sexto Escuadrón del Regimiento Cazadores de Numancia, en funciones y cometidos propios del Arma de Infantería, la parte más avanzada de la posición de Las Minas (Vizcaya), con una Sección de ametralladoras del mismo Cuerpo. En las primeras horas de la mañana fue atacada la posición por cuatro batallones y dos compañías marxistas, tomando tal violencia el combate, que el enemigo llegó a cortar las alambradas, y en esta crítica situación, el capitán Esteban supo conservar y defender su puesto, infundiendo a sus tropas con su valor admirable, un alto espíritu combativo y una gran moral. No pudiendo contenerse al enemigo con bombas de mano, agotadas éstas ya, cuando parecía inminente e inevitable la pérdida de la posición, a pesar de las bajas sufridas, este oficial arengó a las tropas que le quedaban, haciéndolas atacar al arma blanca, lanzándose él el primero con gran bravura y desprecio del peligro fuera de las trincheras, con cuya conducta tan heroica y enardecida la tropa, consiguió rechazar y poner en fuga desordenada al enemigo, al que se le ocasionó un total de 370 muertos, salvando de este modo tan crítica situación.
Rendir homenaje al último militar vivo que ostentaba la máxima condecoración española ya sé que no es políticamente correcto en estos tiempos, y de hecho, ha pasado totalmente desapercibida, cuidadosamente silenciada por los "medios de comunicación", salvo unos pocos, como El Manifiesto, un medio local como es El Adelantado de Segovia, y radio Intereconomía. Es más, no sólo se guarda un ominoso silencio, sino que, según la llamada "Ley de Memoria Histórica", cuyo nombre oficial es "PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE RECONOCEN Y AMPLIAN DERECHOS Y SE ESTABLECEN MEDIDAS EN FAVOR DE QUIENES PADECIERON PERSECUCIÓN O VIOLENCIA DURANTE LA GUERRA CIVIL Y LA DICTADURA", a uno le queda la duda de si estará cometiendo un delito al recordar a un héroe. Estamos en la España del absurdo. Y es que, al recordar en este país que cada vez se asemeja más a la Venezuela de Chávez, a un militar que cometió una heroicidad ¿estaremos cometiendo un delito? Los asistentes al entierro, el ex-ministro de Defensa durante la etapa de gobierno de UCD Alberto Oliart, así como el teniente general Delgado-Sánchez Arjona, el Marqués de Quintanar y el general director de la Academia de Artillerría, Luis Díaz-Ripoll, al que acompañaron altos mandos del centro de enseñanza militar, ¿han cometido un delito según esa absurda ley? No deja de ser curioso incluso el título de la ley: la memoria "histórica" empieza a contar desde la guerra civil y la dictadura. ¿Incluye en el período de guerra civil los fusilamientos masivos llevados a cabo a finales de 1936 por las autoridades republicanas en Madrid? Si es así, ¿se enjuiciará a Santiago Carrillo para determinar su responsabilidad en ellas? ¿La Universidad Autónoma le retirará el doctorado "horroris causa" que ha regalado, para vergüenza de esa Universidad?

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar